El gozo verdadero no tiene por causa nada visible o intangible. Es un gozo sin causa que nos da sencillamente la sensación de existir como alma en espíritu. Así pues, en lugar de esperar poseer algo o a alguien para sentirnos alegres, hacer lo contrario: alegrarse de la simple existencia de los seres y de las cosas, porque en esta dicha que nos dan, ya tengo la sensación de pertenencia. Sólo lo que nos da gozo nos pertenece, mientras que lo que ya nos pertenece, no lo da o muestra necesariamente.
Todo lo que nos alegra, ya lo poseemos verdaderamente y mucho mejor que si fuera uno propietario. ¡Qué gozo podemos sentir ante la belleza de la naturaleza, la salida del sol, el cielo estrellado! Y sin embargo, no son materialmente nuestros. Lo más importante no es pues la posesión, sino la facultad de regocijarse.
miércoles, 24 de febrero de 2016
martes, 16 de noviembre de 2010
Luna infiel

Luna infiel de a momentos...
Cuando él se va, tu manto se despliega oscurenciéndonos.
Pero miles de sus impropias copias destellan.
Miles que provocan tu asfixia.
Tantas que comienzan a recordar la rutina,
la costumbre de estar unidos como extremos.
Anhelas el encuentro, aunque eso determine la muerte de alguno.
Él, en su eterna lejanía, pareciese que ilumina,
pero su calor tardará en llegar -nuevamente-
hasta la próxima estación.
Sin embargo tus ojos vagos observaron la mirada de un
hombre santo reflejada en un lago. El mismo que se ubica
en lo alto de la montaña y refleja, noche a noche, tu
consuelo de haber amado tu opuesto; aquél sutil complemento,
que de tanto arder aburre, pero hiela si te alejas.
[ En esta nuestra justa distancia,
si te acercas te podrás quemar.
En esta nuestra justa distancia,
si te alejas, me dejarás helar... ]
¿Es que no te diste cuenta?
En el medio te ubicas, cual excusa del planeta para sentirse grande,
de tenerte como joya reluciente, desatando tempestades en los mares
y en las costas, renovando el paisaje y borrando antiguas huellas.
Sólo eso eres, sola en tu medio estás. Sola y amortiguando verdades,
que cuando eclipsan, ustedes, resulta un manjar.
.
.
*
Jesús...
Cuando él se va, tu manto se despliega oscurenciéndonos.
Pero miles de sus impropias copias destellan.
Miles que provocan tu asfixia.
Tantas que comienzan a recordar la rutina,
la costumbre de estar unidos como extremos.
Anhelas el encuentro, aunque eso determine la muerte de alguno.
Él, en su eterna lejanía, pareciese que ilumina,
pero su calor tardará en llegar -nuevamente-
hasta la próxima estación.
Sin embargo tus ojos vagos observaron la mirada de un
hombre santo reflejada en un lago. El mismo que se ubica
en lo alto de la montaña y refleja, noche a noche, tu
consuelo de haber amado tu opuesto; aquél sutil complemento,
que de tanto arder aburre, pero hiela si te alejas.
[ En esta nuestra justa distancia,
si te acercas te podrás quemar.
En esta nuestra justa distancia,
si te alejas, me dejarás helar... ]
¿Es que no te diste cuenta?
En el medio te ubicas, cual excusa del planeta para sentirse grande,
de tenerte como joya reluciente, desatando tempestades en los mares
y en las costas, renovando el paisaje y borrando antiguas huellas.
Sólo eso eres, sola en tu medio estás. Sola y amortiguando verdades,
que cuando eclipsan, ustedes, resulta un manjar.
.
.
*
Jesús...
miércoles, 15 de septiembre de 2010

De sus bocas ya no caen más palabras, sino suspiros calmos; sonrisas que hablan de su alivio y de un tierno aliento portador de humedad y calor: principio de la manifestación en este lugar.
Nuestros pies elevan su presencia -aunque no haya referencias-
Dejamos de girar y vibrar. Nos encontramos absolutos.
Desde la postura del desenfoco se definen las formas. Al centrar la vista sólo en el fondo, podrás observar la transparencia de lo aparente. Se quiebran estructuras y caen formando espirales de sentido contrario a la dirección del rumbo predestinado; se cortan lazos y, de repente, se te destapan los oídos, se abren los ojos y las manos se ablandan...
Manteniendo la idea sobre tus manos, ¿cómo podrás volar liviano? Deja que gire y te muestre sus vertientes continuas en La Presencia, lejos de apariencia y también tan cerca -del mismo modo- de su independencia, libertad y arbitrio.Suéltala, que no caerá. Suéltala que te seguirá -de ser verdad-
Necesario despertar es el despojo, lamento del necio y alimento del buscador.
Necesario despertar es el despojo, lamento del necio y alimento del buscador.
Sol, tan dominante.
______________
Soltando el diamante.
______________
Soltando el diamante.
miércoles, 4 de agosto de 2010

Como si pudieras desnudarme, una daga silenciosa pasa y corta un suspiro extraviado en la ventizca matinal.
Como si pudieras desnudarme, has hablado con mi espalda. De reverso giro un beso y mis ojos estallan en el mar.
Como si pudieras desnudarme, dos polares son opuestos y en el medio el complemento de ser tres para variar.
Como si pudieras desnudarme, van saliendo las palabras y yo preso de la calma de esperarte sin llorar...
Como si pudieras desnudarme, ya es tarde y se dilatan las agujas y mis venas dibujan relojes de revés...
Como si pudieras desnudarme, dos años, la semana, unos días y mi vida sin sostén...
lunes, 8 de marzo de 2010

[ Obra que hice en el año 2003 y me la robaron en Octubre de 2006] Acrílico sobre papel "para acuarela" ]
Las mujeres son capaces de realizar cosas que en gran porcentaje los hombres dejamos pasar por alto...
La mujer, con su delicadeza, sensibilidad y ternura es capaz de darle una gracia divina a cada cosa que toca o provenga de ella...
Por empezar, nos enamoran y atrapan. Compartiendo más cosas con ellas, nos 'matan' de ternura para luego resucitarnos entre mares extasiados de pasión y sin-razones deliciosos. Al cabo de un instante percibido, que pudieron ser años y parecen infinitos, sino una simple chispa rápida, las conocemos pero aún logran asombrarnos, logramos concretar el sueño de nuestras vidas: al darnos cuenta que con ustedes podemos formar una vida más que será el sello de un Amor que transpasa todos los horizontes imaginables...
Gracias a ustedes, mujeres, nosotros hoy estamos acá. Gracias a una mujer, fuimos traidos al mundo. Cada cual, hombre y mujer, tienen igual relevancia en todo lo que refiere a la vida y el gozo por ella.
No podríamos darle sentido ni razones a la vida, como seres humanos, si dejaramos de lado el factor femenino. La mujer es lo más hermoso que se ha podido crear. Es el ser más divino que nos hemos permitido conocer los hombres...
Son tan frágiles y a la vez tan fuertes... suaves, tiernas y cálidas :) Son las personas que más conquistas han logrado, sin la necesidad de levantar siquiera un dedo... ¡Sólo con una mirada conquistarán universos enteros! ^^
Son quienes inspiran continuamente a miles de hombres. No hay algo que pueda opacar la belleza de la totalidad de sus cuerpos, fuera y dentro de cualquier holograma dimensional que las componga...
Cuando alguien se vale de su esencia, realiza bellísimas composiciones.
Aquello que irradian no es necesario definirlo, si al observar la misticidad de su mirada, al caer en aquellos silencios oportunos, que tanto nos dan a... ¿pensar? tantísimas cosas... para terminar concluyendo que sólo el vínculo que compartimos, es lo más grande que hay...
Muchos triunfos logrado por el hombre, seguramente habrán sido producto de la necesidad de impresionar alguna de estas bellas criaturas :) Y eso le da un carácter de reciprocidad que merece el reconocimiento de cada una de las partes, como medios para que el objetivo haya sido posible de concretar...
En cada derrota, los hombres nos abatimos pensando miles de cosas; pero ustedes llegan para decirnos simplezas que desahogan cualquier dificultad. Darnos cuenta que nos seguiran cobijando bajo su manto de amor, es una certeza que se busca sostener más allá de la ilusión, para demostrarles y dar motivo para que lo real, lo fuerte y puro siga vigente.
Ustedes, mujeres, son el sutil complemento que sabe amoldarse ante cualquier adversidad que nos corresponda; ustedes pueden calmar hasta la más terrible agonía...
Merecen mucho más que una fecha al año -y encima, comercial- para demostrarles nuestro agradecimiento; y esta me parece una hermosa ocasión, sin más motivos que los que he citado para conmemorarlas.
Ni una vida terrenal de esta dimensión alcanzaría para demostrarles todo lo que somos capaces de hacer por ustedes...
¡Larga VIDA a las mujeres!.
Jebú.
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